Polvo de soldadura autógena
El polvo de soldadura autógena es un aditivo de grano fino que se utiliza en la soldadura autógena o en la proyección para endurecer la capa superficial y hacerla más resistente al desgaste. Se introduce directamente en la llama.
Mecanismo fisicoquímico de acción
El polvo de soldadura autógena contiene metales como titanio, zinc o níquel que reaccionan con el oxígeno durante la combustión y generan un fuerte impulso de gas. Este impulso produce una alta temperatura y empuja el metal hacia la pieza de trabajo, lo que da como resultado una capa superficial densa y dura.
Relevancia metalúrgica y riesgos al soldar
El uso de polvo de soldadura autógena aumenta la dureza y la resistencia al desgaste de la superficie, lo que es especialmente útil en aplicaciones de alta carga. Sin embargo, un uso excesivo puede contaminar el metal o endurecerlo demasiado, lo que puede provocar grietas o deformaciones. Una aplicación insuficiente, por otro lado, no tiene un efecto significativo.
Práctica de taller e instrucciones de acción
Utilice polvo de soldadura autógena generalmente en una cantidad del 1 al 2 % del metal total. Introduzca el polvo directamente en la llama mientras mueve la varilla de proyección. Asegúrese de que el metal esté bien cubierto y no se generen impurezas. Una temperatura demasiado alta puede quemar el polvo o endurecerlo demasiado, por lo que es importante una llama controlada.