Recristalización discontinua
La recristalización discontinua es el proceso en el que se forma un grano nuevo y fino en un metal deformado sin que el grano antiguo desaparezca por completo. Esto conduce a una reducción de la dureza y una mejora de la tenacidad.
Mecanismo fisicoquímico de acción
En la recristalización discontinua, se forma grano nuevo y fino en los límites entre los granos antiguos y grandes de un metal deformado. Este proceso ocurre sin fusión completa del material y sin un cambio significativo en la composición química.
Relevancia metalúrgica y riesgos en la soldadura
La recristalización discontinua es especialmente importante en soldadura, ya que puede reducir la dureza y el tamaño de grano del material. Esto mejora la tenacidad y las propiedades mecánicas de la soldadura. Sin embargo, un enfriamiento demasiado rápido o una temperatura demasiado alta durante la soldadura pueden impedir que esta recristalización se complete, lo que a su vez puede provocar problemas de dureza y posibles grietas.
Práctica de taller e instrucciones de actuación
Para aprovechar al máximo la recristalización discontinua, es importante enfriar el material después de soldar en un entorno protegido. Esto significa que el material no debe enfriarse directamente al aire libre o bajo una corriente de aire fuerte. Se puede lograr un enfriamiento controlado mediante el uso de hornos o bandejas de enfriamiento. La temperatura y el tiempo exactos de enfriamiento dependen del material utilizado y de las propiedades deseadas, pero es importante que el material se enfríe lenta y continuamente.