Rugosidad del mecanizado de bordes
La rugosidad del mecanizado de bordes es el estado superficial de los bordes de la junta tras el mecanizado mecánico o térmico. Debe ser lisa y libre de contaminantes para garantizar una soldadura limpia.
Mecanismo de acción fisicoquímico
La rugosidad del mecanizado de bordes influye en la atracción entre los bordes de la junta y el material de aporte. Una rugosidad demasiado alta puede retener burbujas de oxígeno, lo que provoca endurecimiento. Una rugosidad demasiado baja puede reducir el área de contacto y dificultar la formación de la soldadura.
Relevancia metalúrgica y riesgos en la soldadura
Una alta rugosidad de mecanizado de bordes puede provocar riesgos de endurecimiento, ya que las burbujas de oxígeno quedan atrapadas en las grietas. Una rugosidad demasiado baja puede ralentizar la formación de la soldadura y provocar desgaste. Ambos factores pueden causar intentos de soldadura fallidos o uniones débiles.
Práctica de taller e instrucciones de trabajo
La rugosidad del mecanizado de bordes debe estar entre 30 y 60 µm. Esto se puede lograr mediante métodos de mecanizado como esmerilado, pulido o procesos químicos. Utilice siempre herramientas y materiales limpios. Verifique la rugosidad con un microscopio o un rugosímetro después del mecanizado.