Método pulso-eco
El método pulso-eco es una prueba ultrasónica que envía pulsos cortos y mide sus reflexiones. Permite localizar con precisión defectos en el material.
Mecanismo de acción físico-químico
El método pulso-eco utiliza ondas ultrasónicas que se envían a través de un palpador al material a inspeccionar. Estas ondas chocan con cambios de sección o defectos y se reflejan. El palpador recibe estas reflexiones y mide la diferencia de tiempo entre la emisión y la recepción.
Relevancia metalúrgica y riesgos en la soldadura
Este método es especialmente importante para el control de calidad de las soldaduras, ya que detecta con precisión defectos como grietas, poros o falta de fusión. Una interpretación incorrecta de los resultados puede llevar a conclusiones erróneas y ocultar riesgos potenciales de seguridad.
Práctica de taller e instrucciones de actuación
Para aplicar con éxito el método pulso-eco, el palpador debe estar correctamente orientado. Las ondas sonoras deben dirigirse perpendicularmente a la superficie a inspeccionar. La diferencia de tiempo entre emisión y recepción se mide en microsegundos y se compara con un valor de referencia para localizar los defectos.