Arco de impulsos
Un arco MIG/MAG modificado donde la corriente base y la de pulso se alternan periódicamente para conseguir una transferencia controlada de una gota por pulso. Evita salpicaduras y permite un control preciso del aporte de calor.
En el arco pulsado, alternas entre una corriente base baja y una corriente de pulso corta y potente. La corriente base mantiene estable el arco, y el pulso funde el material de forma selectiva, de modo que el metal de aporte se transfiere limpiamente gota a gota. Así tienes pocas salpicaduras y puedes controlar bien el calor, lo que es importante sobre todo en chapas finas o para un cordón limpio. Si ajustas el pulso demasiado alto, el baño se calienta rápido y la estructura puede volverse gruesa. Si la corriente base es demasiado débil, el arco se rompe o el cordón sale poroso. Debes ajustar la relación entre corriente base y de pulso al material y elegir la frecuencia para que la transferencia de gota sea suave y uniforme. En la práctica, primero ajustas la corriente base en el equipo para que el arco arda de forma estable, y luego añades el pulso hasta que la transferencia gotee de forma controlada. Asegúrate de que los pulsos no sean demasiado largos o fuertes, o el baño de soldadura se sobrecalienta. Este proceso es adecuado para trabajos finos donde quieras aportar poco calor pero necesites un cordón limpio y resistente.