Gas inerte de protección
Gas inerte de protección como argón o helio no reacciona con el baño de soldadura. Desplaza el aire de la zona de soldadura y evita oxidación, poros y fragilización. Así la soldadura queda metalúrgicamente limpia y tenaz.
Mecanismo de acción fisicoquímico
El argón y el helio son gases nobles. No forman compuestos químicos con el metal fundido. Durante la soldadura, el gas fluye desde la boquilla y forma una campana protectora alrededor del arco y del baño de soldadura. Esta campana desplaza el oxígeno, nitrógeno y vapor de agua del aire circundante. El argón es más pesado que el aire y permanece sobre el baño. El helio es más ligero y sube más rápido, pero aporta más calor al arco. Sin esta protección, la superficie del metal caliente se oxida inmediatamente y absorbe gases nocivos.
Relevancia metalúrgica y riesgos en la soldadura
Si falta la protección o el caudal de gas es incorrecto, el baño reacciona con el aire. El oxígeno forma óxidos y escoria, el nitrógeno causa poros y fragilización, el hidrógeno provoca grietas en frío o por hidrógeno. Especialmente en aceros de alta aleación, aluminio y titanio, cualquier contacto con el aire causa pérdidas de calidad inmediatas. También un caudal excesivo agita la capa protectora y aspira aire. El resultado son poros, colores de temple, grietas o falta de resistencia.
Práctica de taller e instrucciones
Ajusta el caudal de gas exactamente: en soldadura TIG 8–12 L/min, en MIG de aluminio 12–18 L/min, según el tamaño de boquilla y corrientes de aire. Usa tiempo de preflujo de 1–2 segundos y tiempo de postflujo de 5–10 segundos para que el baño permanezca protegido hasta solidificar. Mantén la antorcha perpendicular y la distancia de boquilla constante (5–10 mm en TIG). Revisa mangueras y conexiones en busca de fugas. Nunca trabajes con viento fuerte sin protección contra el viento. Para aluminio y titanio, usa argón con una pureza de al menos 99,996 %.