Resistencia a la corrosión por picaduras del cobre-níquel
Alta resistencia a la corrosión localizada en aguas con cloruros, favorecida por la formación de una solución sólida homogénea.
El cobre-níquel es básicamente un material sencillo siempre que trabajes limpio. La aleación es fácil de soldar, pero debes tener cuidado de no sobrecalentarla. Si le metes demasiado calor, tendrás problemas con la resistencia a la corrosión, especialmente en agua de mar. Es importante que el material y el aporte estén limpios y sin grasa. Suelda con el menor aporte de calor posible y deja que la pieza se enfríe lentamente. Un enfriamiento demasiado rápido o un post-calentamiento demasiado caliente arruinan la estructura, y en el peor de los casos la pieza se oxidará. Mantén la temperatura entre pasadas baja y listo.