Suspensión de partículas magnéticas
La suspensión de partículas magnéticas consiste en un líquido portador y partículas ferromagnéticas finamente distribuidas. Se utiliza para comprobar piezas metálicas en busca de grietas o daños.
Mecanismo de acción fisicoquímico
La suspensión de partículas magnéticas consiste en un líquido portador en el que se distribuyen partículas ferromagnéticas finas (p. ej., dióxido de silicio). Esta suspensión se rocía o se vierte sobre la pieza a inspeccionar. Las partículas magnéticas son atraídas por un imán y se acumulan en grietas o daños del material.
Relevancia metalúrgica y riesgos en la soldadura
La suspensión permite una detección precisa de microgrietas que pueden generarse durante los procesos de soldadura. Si la suspensión no se aplica de manera adecuada o insuficiente, las grietas más pequeñas pueden no detectarse, lo que puede provocar fallos posteriores del material.
Práctica de taller e instrucciones de actuación
Antes de realizar la inspección, la pieza debe limpiarse a fondo y secarse. La suspensión debe almacenarse en un recipiente cerrado para garantizar su estabilidad. Durante la aplicación, se debe distribuir una capa uniforme sobre la pieza. Luego se coloca la pieza bajo un imán y se deja escurrir la suspensión lentamente. Las partículas magnéticas se acumulan en las grietas, lo que puede determinarse mediante una inspección visual.