Recubrimiento orgánico en polvo
El recubrimiento orgánico en polvo es un proceso de protección superficial en el que se aplica resina polimérica seca electrostáticamente sobre la pieza y luego se hornea térmicamente. Esto forma una barrera plástica cerrada y químicamente resistente.
Mecanismo fisicoquímico de acción
Un recubrimiento orgánico en polvo consiste en partículas microscópicas de resina polimérica. Estas se cargan electrostáticamente y se depositan sobre la superficie de la pieza. Tras la aplicación, el material se hornea térmicamente, lo que lo une formando una película densa y sólida.
Relevancia metalúrgica y riesgos en la soldadura
El recubrimiento protege la superficie contra la corrosión y los ataques químicos. Sin embargo, puede causar problemas durante la soldadura si se maneja incorrectamente. Por ejemplo, puede descomponerse en la zona de soldadura si la temperatura es demasiado alta o el tiempo de permanencia demasiado largo, lo que puede provocar grietas o deformaciones.
Práctica de taller e instrucciones de actuación
Antes de soldar la pieza, se debe retirar cuidadosamente el recubrimiento. Esto se hace generalmente con desengrasantes químicos o métodos mecánicos como esmerilado o pulido. Es importante asegurarse de que no queden restos de recubrimiento en el proceso de soldadura, ya que pueden provocar corrosión o grietas.