Prueba de dureza de la capa superficial
La prueba de dureza de la capa superficial verifica la dureza en la capa externa de piezas endurecidas. Es importante para el aseguramiento de la calidad y para evitar grietas o destrucciones.
Mecanismo físico-químico de acción
La prueba de dureza de la capa superficial mide la dureza en la capa externa de una pieza que ha sido endurecida por métodos térmicos o químicos. Esta capa tiene una dureza mayor que el material del núcleo y lo protege contra el desgaste y las grietas.
Relevancia metalúrgica y riesgos al soldar
Si falta o es insuficiente la dureza de la capa superficial, la pieza puede ser susceptible al desgaste y a grietas. Una capa endurecida demasiado delgada no ofrece suficiente protección, mientras que una demasiado gruesa puede generar alta tensión que dañe las piezas.
Práctica de taller e instrucciones
Para la prueba de dureza de la capa superficial se utiliza un durómetro. La medición debe realizarse en la superficie de la pieza, no en la soldadura. Un objetivo típico es una dureza de al menos 60 HRC para piezas muy cargadas. Si es necesario, la capa superficial se puede reforzar mediante nitruración o endurecimiento por inducción.