Soldadura por fricción rotativa
La soldadura por fricción rotativa es un proceso de soldadura por presión en el que dos piezas se unen mediante movimiento de rotación y fuerza axial. Tiene tiempos de proceso cortos y altas resistencias.
Mecanismo de acción físico-químico
En la soldadura por fricción rotativa, las piezas a unir se comprimen mediante movimiento de rotación y fuerza axial. El movimiento relativo entre las piezas provoca una deformación plástica que une el material fundido en la superficie de contacto.
Relevancia metalúrgica y riesgos al soldar
Este proceso genera altas resistencias y es especialmente adecuado para cuerpos macizos o huecos. Sin embargo, un giro demasiado rápido puede provocar deformaciones desiguales, lo que resulta en porosidad y grietas en la estructura. Una presión demasiado baja puede provocar una mala unión y falta de resistencia.
Práctica de taller e instrucciones de trabajo
Para realizar con éxito la soldadura por fricción rotativa, se debe asegurar una velocidad de rotación constante de 100-200 rpm y una presión de 50-100 MPa. El tiempo de proceso suele ser de 30-60 segundos según la longitud de la pieza y el material. Es importante regular con precisión el movimiento de rotación y la presión para garantizar una unión homogénea.