Mezcla de gas de protección argón-dióxido de carbono
La mezcla de argón-dióxido de carbono optimiza la soldadura de aceros estructurales al controlar la transferencia de gotas y reducir la porosidad.
Mecanismo de acción fisicoquímico
La mezcla de argón-dióxido de carbono (aproximadamente 75 % argón, 25 % dióxido de carbono) protege la soldadura de la humedad ambiental y de reacciones no deseadas. El dióxido de carbono produce una transferencia de gotas más fluida y mejora la conductividad del electrolito, lo que resulta en un proceso de soldadura más estable.
Relevancia metalúrgica y riesgos durante la soldadura
Un contenido insuficiente de dióxido de carbono puede provocar gotas secas y porosidad. Un exceso de dióxido de carbono engrandece el grano y reduce la tenacidad del acero. La concentración adecuada es crucial para obtener una soldadura de alta calidad sin grietas ni fisuras en caliente.
Práctica de taller e instrucciones de trabajo
Usa una mezcla de argón-dióxido de carbono con una concentración de dióxido de carbono del 25 %. Asegúrate de que el caudalímetro esté correctamente ajustado y de que la soldadura se realice en un entorno seco. La humedad ajustada finamente y una temperatura controlada del baño de fusión son esenciales.