Tratamiento térmico al vacío
Tratamiento térmico al vacío: tratamiento en horno herméticamente cerrado a presión muy reducida para evitar reacciones químicas con gases. El proceso garantiza superficies limpias y deformación mínima.
Mecanismo de acción fisicoquímico
El tratamiento térmico al vacío se realiza en un horno herméticamente sellado, donde la presión se reduce drásticamente. Esto impide reacciones químicas con gases como oxígeno y vapor de agua, que normalmente podrían ocurrir durante el tratamiento térmico. La reducción de presión también evita la aparición de reacciones de distorsión que podrían causar cambios superficiales.
Relevancia metalúrgica y riesgos en la soldadura
El tratamiento térmico al vacío es especialmente importante para aceros con alto contenido de carbono o cuando se utilizan aditivos pesados como níquel y cromo. Evita la formación de reacciones de distorsión que podrían provocar cambios superficiales y pérdidas de resistencia. Sin embargo, un vacío insuficiente puede dar lugar a reacciones químicas con gases, lo que provoca daños superficiales y una vida útil reducida de la soldadura.
Práctica de taller e instrucciones de trabajo
Para garantizar un tratamiento térmico al vacío exitoso, se deben seguir los siguientes pasos:
• El horno debe estar herméticamente sellado y la relación de presión debe reducirse drásticamente (normalmente por debajo de 10^-3 mbar).
• La temperatura en el tratamiento térmico debe mantenerse con precisión para lograr las propiedades metalúrgicas deseadas.
• El horno debe enfriarse lentamente después del tratamiento térmico para evitar reacciones de distorsión.
• Es importante revisar y limpiar el horno regularmente para asegurar que permanezca hermético.