Corrosión inducida por hidrógeno
Corrosión inducida por hidrógeno: el hidrógeno atómico se introduce en la red metálica, lo que provoca formación de ampollas y fragilización. Esto reduce la tenacidad y aumenta el riesgo de fisuras.
Mecanismo de acción físico-químico
La corrosión inducida por hidrógeno (HIC) se origina por la incorporación de hidrógeno atómico en la red metálica. Esto ocurre durante las reacciones de corrosión, en las que se absorbe hidrógeno del medio ambiente y se retiene en la red.
Relevancia metalúrgica y riesgos en la soldadura
La incorporación de hidrógeno provoca la formación de ampollas internas o fragilización del metal. Esto reduce masivamente la tenacidad y aumenta el riesgo de grietas, especialmente bajo altas cargas mecánicas. La HIC también puede provocar una pérdida visible de resistencia y que el material se agriete de forma inesperada.
Práctica en taller e instrucciones de actuación
Para evitar o minimizar la HIC, es importante:
• Enfriar el cordón de soldadura lo más rápido posible para reducir la presión de hidrógeno en la red.
• En aceros rígidos (como el martensítico), realizar un tratamiento posterior a la soldadura cuidadoso, por ejemplo mediante austenización o revenido.
• Elegir los parámetros de soldadura (tensión, velocidad) de modo que la fragilización sea mínima.
• En aplicaciones especiales, puede ser necesaria una eliminación de hidrógeno mediante aceleración por hidrógeno o tratamiento en frío.