Fiebre de humos de zinc
La fiebre de humos de zinc es una intoxicación similar a la gripe causada por inhalar humo de óxido de zinc al soldar piezas galvanizadas. Aparece horas después del trabajo y remite al cabo de uno o dos días.
Mecanismo físico-químico
Al soldar acero galvanizado, el zinc se evapora y se oxida en el aire formando partículas finas de óxido de zinc. Estas llegan profundamente a los pulmones y causan una reacción inflamatoria aguda.
Relevancia metalúrgica y riesgos al soldar
Los síntomas —escalofríos, fiebre, tos, náuseas, dolor de miembros— suelen aparecer horas después del trabajo y remiten en uno o dos días. La exposición repetida puede irritar las vías respiratorias de forma permanente. La fiebre de zinc no suele ser peligrosa a largo plazo, pero es muy molesta en el momento.
Práctica de taller y directrices de trabajo
Al soldar piezas galvanizadas, elimina la capa de zinc, usa extracción y ventila la zona. Si aparecen síntomas, sal inmediatamente al aire libre y consulta a un médico.